Con motivo del concurso "Relatos a dúo II", organizado por los compañeros de Círculo de Escritores, os presentamos Isidro Parra y una servidora nuestro relato de misterio "Mis últimas horas".
El tiempo pasa, y cada vez están más cerca...
Comienzo con la primera parte:
Hoy es 12 de
Enero de 1976. Llevo cinco días sin dormir. Ya cuestiono si estas extrañas
visiones son reales o a causa de la falta de sueño. En cualquier caso, dudo que
pase de esta noche. Se acercan.
Hace días
encontramos esas extrañas ruinas funerarias al sur de la cabaña. Algo
despertamos. Algo que debería permanecer dormido, ahora anda por estos páramos.
Hace cuatro días Carlos y Jaime aparecieron muertos a escasos metros de la
cabaña. He decidido no investigar más esas excavaciones. Cada vez que vuelvo de
ellas las visiones son más claras, las extrañas sombras se vuelven más reales.
Escribo esto para el que lo pueda necesitar. ¡No se acerquen a las ruinas!
17:05 horas
He reunido el coraje suficiente para salir. He enterrado a mis
compañeros aprovechando que la tierra estaba algo más blanda por la lluvia. Me
sentía sigilosamente observado, pero no debía dejar sus cadáveres a la
intemperie ahora que se acerca el anochecer. Fuera, las maderas de la cabaña
están llenas de arañazos y mordiscos. Probablemente, no soy el único que tiene
miedo. El lugar se ha convertido en una huida constante de animales y, poco a
poco, comienzan a desaparecer. Ahora sólo escucho el sonido por el temporal,
anunciando que se aproxima una gran tempestad.
18:43 horas
Me siento agotado, sigo sin poder conciliar el sueño. Acaba de anochecer. En
toda la tarde no ha parado un instante de llover; la lluvia cada vez golpea con
más intensidad, incluso bajo cubierto está calando mis entumecidos huesos. O
quizá, es el pánico que galopa en mí. Las figuras han rondado la cabaña, dando
golpes y ululando. Parecen tan reales…
19:30 horas
Hace un instante observé por la ventana. Las he visto, pero no sabría cómo describir algo que, hasta ahora, no sabía que existía. (...)