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domingo, 11 de septiembre de 2016

Un juego de niños



—Mami, ¿empezamos ya? —preguntó ilusionado mientras daba leves palmaditas y saltitos sin despegar los pies del suelo.
—Sí, cariño. ¿Ves esta entrada de aquí? Una vez que la atravieses te dará paso a un laberinto, en el cual deberás recorrer pasadizos, sorteando los obstáculos que encuentres en tu camino. Mamá te va a proporcionar un vale tesoro y una lista con quince objetos que deberás localizar dentro de ese lugar. Habrás de evitar, por todos los medios, caer en la tentación de anhelar otras cosas que no están anotadas; podrían estar envenenadas. Allí te tropezarás con hadas madrinas; las distinguirás porque todas van vestidas de manera similar. Pero, debes estar muy atento, algunas no son hadas; son auténticos ogros disfrazados de personas fantásticas. Las hadas te ayudarán a cumplir tu cometido; en cambio, los ogros no te facilitarán la labor y te dirán enfurruñados: «Si no está a la vista, se ha agotado». Deberás introducir, uno a uno, dichos objetos en una cesta mágica. Una vez hallados todos —no desesperes si no das con alguno, puedes sustituirlo por otro parecido—, habrás completado tu misión principal. Inmediatamente después tendrás que dirigirte, raudo y veloz, a la salida más próxima. Tu siguiente reto será huir de la fortaleza. Habrá más personas que intentarán escabullirse antes que tú, precisarás estar atento a las brujas y a los hechiceros, normalmente consiguen situarse estratégicamente para terminar los primeros. Te colocarás en fila india, sin hacer trampa, hasta que reclamen tu atención. Fíjate bien, en ocasiones hay más de una escapatoria. Antes de marcharte mostrarás las provisiones que has coleccionado al guardián, que estará justo al lado de donde te esperará mamá. El guardián te pedirá una tarjeta descuento que te servirá para entregarle tu tesoro y que te devuelva una porción reducida de él. Dile que tu mamá ha olvidado la tarjeta en casa y que necesitas dos sacos para llevar los bártulos hasta el castillo, donde nos aguarda el rey vago.
Treinta y siete minutos más tarde.
—Mamá, ¿cómo decías que se llamaba este juego?
—Comprar en el supermercado, Manolito.
—Pues no me gusta nada, ¡nada de nada! ¡Jo, ayer me dijiste que hoy cazaríamos Pokémon! —exclamó enfurruñado.
—No te preocupes, cariño. La próxima vez le toca a papá, que dice que esto es un juego de niños.

46 comentarios:

  1. ¡¡¡Eres genial, Soledad!!!
    Tu imaginación es fantástica.
    Un besote, linda.

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    1. Has sido rauda y veloz, cualidades que te servirán para salir del súper, je, je. =P
      Muchas gracias, preciosa.
      Un besazo. =)

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  2. Toda una odisea ir al súper jajaja
    Me alegro de tu vuelta :)
    Beso grande!!

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    1. Ya ves, je,je. Si me dejan a mí la lista con 5 o 6 años, salgo cargada de chocolate. =)
      Gracias, guapetona.
      Besos. =)

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  3. Muy muy muy bueno. La frase final, a modo de sentencia, genial. Te ha quedado redondo, Sole. De verdad. ; )

    Un abrazo.

    P.D.: A mi blog también le ha encantado. Que lo sepas. : )

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    1. Gracias, Peter. Y a tu blog, por supuesto. Por cierto, ¿Absurdamente blog cómo lleva el tema de Absurdamente teatral?¿Celosillo? =P

      Un fuerte abrazo. =)

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  4. Me ha encantado. Lo del rey vago ha sido fantásico. Un juego de niños completamente. Pero como cazar Pokemon, nada de nada. Jajajaja.
    Un besillo.

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    1. Seguro que tú tienes más experiencia que yo en ir de compras con las niñas, jeje Espero que tu rey no sea tan vago como este. =P
      Gracias, María.

      Un besito, guapa. =)

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  5. Jajaja. Un laberinto al que no me gusta entrar si no hay más remedio. Lo que suele ser difícil de verdad es salir con el número justo de artículos que uno lleva apuntados a la entrada. Normalmente se sale con muchos más.
    Un abrazo.

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    1. Fíjate que yo me hago mi "chuleta" para no olvidarme nada importante. Al final termino dejándola por despiste en casa y comprando todo lo que no necesitaba, je,je.
      Gracias por la visita y comentar. ;)
      Un abrazo. =)

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  6. Jajaja, buenísimo, Sole. Se te echaba de menos.
    Besos, guapa.

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  7. Bienvenida de nuevo Soledad. Un placer deleitarse con un poco de la frescura de tus relatos en esta vuelta al infierno, je,je. A partir de "si no esta a la vista, está agotado" ya me estaba imaginando la situación, jaaa. , ja, pero no he perdido ni un ápice de interés porque me resultaba super divertido. Y ha ido in crescendo, con un final bordado. Puntitos bueníisimos chica, tienes una imaginación, un sentido del humor y de la ironía envidiables. Espero difrutar de más de estos, aunque sean espaciados. Muy bueno, repito, me ha gustado mucho.
    Un beso enorme

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    1. Je,je. La frasecita me ha delatado. Es que es tan típica de los "ogros", con ese tonillo que denota hartazgo...
      Muchísimas gracias, ya nos leeremos más a menudo por aquí y por tu casa. ;)
      Besotes. =)

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  8. Como siempre que escribes es fantasía pura hecha realidad.
    Yo soy el rey vago en este caso, pues lo de las grandes superficies me agobia que no veas. Prefiero las tiendas de los artesanos del barrio.
    ¡Ya era hora que aparecieras por aquí! ¿Te habías perdido en el laberinto comercial?
    Besos

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    1. Yo voy porque no me queda otro remedio, y a ser posible realizo la compra en un tiempo récord para salir pitando lo antes posible. ;)
      Me había quedado atrapada en un Ikea, al final con ayuda logré salir. =P
      Muchas gracias. ;)
      Besicos. =)

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  9. Muy bueno, me ha encantado esa odisea de comprar en el súper con niños, igual si les pusieran esos famosos pokemon los niños y no tan niños se ofrecerían a ir cada día al supermercado.
    Un saludo

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    1. Eso es verdad. Seguro que más de uno se motivaría, je,je.
      Gracias, guapa.
      Un besazo. =)

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  10. Para que no se diga que ir al súper no puede deparar aventuras jaja. Que por cierto yo tengo esa habilidad innata para escoger las colas que terminan siendo de las lentas jajaja. Ya te lo han dicho por aquí pero sigo insistiendo en que has de volver más por estos lares, se te echa de menos :P

    ¡Un beso!

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    1. Me pasa igual, José. Acabo cambiándome varias veces. Casualidades, la mía, me coloque donde me coloque, siempre es la más lenta. =P
      Ya me quedo. ;) Ahora me toca el maratón de Windor. =)
      Un beso. =)

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  11. Ya me gustaría que ir al supermercado fuese un juego de niños, pues sacaría y sacaría productos sin fijarme en en los precios. Yo soy de los obsesivos: de esos que miran, vuelven a mirar y comparan precios hasta dar con el más barato jaja

    Más saludos, Soledad!

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    1. Todo un carro lleno de chucherías y chocolatinas, el sueño de cualquiera, je, je. Salvo algunas marcas concretas, siempre me decanto por marcas blancas. Algunos productos son idénticos, y se agradece en el bolsillo. ;)
      Gracias por tu visita y comentar. ;)
      Un abrazo. =)

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  12. ¡Pobre niño! Creía que iba a cazar Pokémon y la madre lo enreda para que haga la compra mientras el "rey vago" se queda en casa arrancándose las nobles partes. Demasiado eficaz ha sido el chiquillo que sólo ha tardado 37 minutos en hacer la compra. ¡Bravo!
    Me alegra tenerte otra vez activa, Soledad. Un saludo.

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    1. Lo que no he contado es que el niño sale con la mitad de la lista, je, je. A veces se convierte en misión imposible. =P
      Gracias, Bruno.
      Un abrazo. =)

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  13. Precioso cuanto, que bonito ir de compras con niños, y contar esa fantasía de hadas y brujas en el supermercado. Te echabamos de menos. Un abrazo.

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    1. Por mucho que se lo adornemos a un niño, donde se pongan los Pokémon... je,je.
      Mil gracias, guapa.

      Un abrazo. =)

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  14. Una manera fantástica de enseñarle a un niño a ir de compras al supermercado, pero como bien sucede en tu relato, es difícil hacer de algo cotidiano un juego de niños, y más aún competir contra la caza de pokémons y otros juegos adictivos para los niños (y no tan niños) de hoy día.
    Creo que este crío evolucionará en otro rey vago.
    El texto es divertido, fluido y redondo. Muy bueno, Soledad.
    ¡Abrazo, Compi de Celda! ;)

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    1. Sí, tiene todas las papeletas para convertirse en otro rey. Ojo, que aquí hablamos de reyes pero también hay muchas reinas. =P
      Muchas gracias, compi. ;)
      Un fuerte abrazo. =)

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  15. Toda una saga esa ida al supermercado, desde la condena que te lleva a el periódicamente dejando parte de ti en el intento y jurando, cada vez, no volver más.

    Definitivamente no es un juego de niños.

    Genial Soledad, echaba de menos leerte.

    Besos.

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    1. Je,je. Definitivamente no, no es un juego de niños. =P
      Muchas gracias, José.
      Besotes. =)

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  16. Esta señora parece la pareja perfecta del rey vago, mira que mandar al niño solo, a mí que se ha quedado a chismorrear con alguien, jajaja.
    Me niño me causaba angustia no poder encontrar a mi madre que irresponsablemente se movía cuando nos mandaba por algo que había olvidado. De niños todo se veía más inmenso.
    Me alegra tu vuelta. Abrazos.

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    1. Je,je. Visto así, es otra aprovechada. =P De peque era yo la que me zafaba de mi madre para ver otras cosas o tocarlas, no le dejaba comprar tranquila. =D
      Muchísimas gracias, Gildardo. ;)
      Un abrazo. =)

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  17. ¡Qué bueno Soledad!
    De pequeña me encantaba ir al supermercado, ¿Quién entiende la razón? Yo, ahora no, ;)

    ¡Qué imaginación! Letras mágicas.

    p.d. lo del rey vago, (desternillante) :D

    Un abrazo, :)

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  18. Je, je. Me pasaba igual, Irenita. Ahora me cuesta la vida... =/
    Gracias, guapísima. Me encanta verte por aquí. ;)

    Un besote. =)

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  19. Toda una odisea medieval digna del Señor de los Anillos que queda como vil cuentito de abuela al lado de esta saga de aventuras en el súper. Y el rey vago jajajajaja genial Soledad, siempre sacandonos carcajadas. Un besote.

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  20. Me atrevería a decir que eres única (al menos en la blogosfera) a la hora de crear estos juegos de palabras incansable. No es el primer relato con este estilo y la verdad es que no me canso de ello. Una especie de metáfora para narrar algo tan cotidiano como, en este caso, ir al supermercado. Una madre que convierte en un juego (de consola) el ir a comprar para que lo haga el niño. Mujer lista. Me partí con ''el rey vago''. Un divertido relato de humor fiel a tu estilo, Compañera.
    Un abrazo.

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    1. Ains, muchas gracias, Ricardo. Qué me gustan tus comentarios, je,je. ;)
      Un abrazo, compi. =)

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  21. Esto es lo que llamaría "maternidad nivel Dios" jajajajajajajaja!!!

    Me saco el sombrero XDDD

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  22. Es buenísimo Soledad, me ha encantado y me he reído mucho. Entre las expectativas del juego –que son ultra juego de rol y aventuras de los chulos– que la madre induce en Manolito, el chasco que se lleva el nene y lo del "REY vago" me he partido la caja. Hacía tiempo que no visitaba Pampiroladas, un craso error! Un abrazo ; )

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    1. Muchísimas gracias, Ramón. Me alegro de que te haya divertido. ;) Por aquí tienes tu casa. ;)

      Un abrazo. =)

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  23. Qué buena idea! Me mató lo del rey "vago" y los pokemones. Toda una aventura ir al super y claro, tener que competir con los juegos actuales!

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  24. Puritita actualidad reconvertida en tu guasona imaginación jajajaja. ¡Qué bueno, Soledad! Me da un poco de pena el pobre niño, creo que le toman el pelo más de lo habitual :P

    ¡Un besote y feliz comienzo de semana, guapa!

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    1. Sí, pobre niño. No creo que se deje tomar el pelo más, ahora le toca a la mami cazar Pokémon je,je.
      Gracias, guapa. Feliz semana también. =)

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Gracias por regalarme un poquito de tu tiempo.

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