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martes, 22 de diciembre de 2015

El pacifista








—Departamento de Atención al Cliente del Polo Norte. Le atiende Josefa la elfa, ¿en qué puedo ayudarle?

—Hola. Me llamo Federico y estoy enfadadísimo.

—Hola Federico, ¿no le ha enviado Santa el regalo que ha pedido? Un momento. Voy a comprobar sus datos. Permanezca en espera. (Jingle Bells…) Le paso con Quejas y Reclamaciones.

—Le atiende Alfredo el reno. Disculpe, teníamos anotado que ha solicitado La Paz Mundial. Hemos subsanado el error a tiempo. Le ha sido enviado el juego Star Wars: Battlefront compatible con Xbox One, Playstation 4, Nintendo Wii…

—Pero yo quería…

—Departamento de Imposibles. Le atiende…




El antagonista



Día 21 de diciembre

Hoy sería un lunes normal y corriente si no fuese porque apesta a viernes. He decidido recluirme en estas cuatro paredes hasta que esta conmoción desaparezca. Un espíritu nos ronda... Soy consciente de que solo en casa, aislado del resto, estaré protegido. Acabo de poner los clásicos de ACDC, tengo que volver a estar coherente, al menos unos minutos.

Día 22 de diciembre

Necesito aprovisionarme de víveres para mantenerme oculto un tiempo. Misteriosamente estos días engullo más de lo habitual. Parece un virus letal que penetra hasta mi estómago, pidiendo alimentos grasientos. Cho-co-la-te. ¿Tengo que luchar contra toda la humanidad? Me pregunto si habrá algún ser que aún no haya sido infestado.

***

He sufrido un ataque claustrofóbico cuando me dirigía al supermercado. Una masa humana venía hacia mí, apenas podía respirar. Me miraban fijamente con gestos extraños en sus caras, un tanto artificiales. Todos recitaban la misma frase. Eran autómatas. Esto es peor de lo que me temía... En el establecimiento he escuchado una música, estúpidamente pegadiza; era un bucle continuo. Creo que se trataba de un mensaje alienígena, o quizá estos robots han sido programados para repetirlo sin cesar. Me he tapado con mis manos fuertemente los oídos, pero aun así he comenzado a tararear esa letrilla nauseabunda. He salido corrido, debía escapar de allí. Sé que también se apoderarán de mí en cualquier momento. He chocado con gente que bebían en mitad de una plaza, sus cuerpos se movían de manera compulsiva, llevaban unos adornos extraños de distintos colores. Algunos tenían un papel en la mano y repetían unos números. Se sentían afortunados. A mí me ha recordado a la película La Isla, no tienen ni idea de lo que les espera. Pobres ingenuos, no saben que quedan impuestos al azar. Estoy confundido, quizá se han convertido en muertos vivientes maquillados con la sonrisa de Joker. ¡Maldita sea!, ¿qué está pasando?


Día 24 de diciembre

Se aproximan a mí. Ya están en casa de mis vecinos. Las voces son cada vez más potentes. Dan gritos de placer, los han poseído. Celebran que ha venido un tipo desde muy lejos. No acabo de saber de qué planeta se trata. Será su líder, imagino. Estoy viendo la película El Pianista, y me he colocado los auriculares a toda pastilla. Necesito cordura.

Día 31 de diciembre 

Han sido unos días horribles, no obstante, parecía que se habían apaciguado un poco. Son casi las 00:00. Veo desde mi ventana a una multitud de zombis entrajetados. Creo que realizan la coreografía de Thriller. Parece que ahora se han parado. Hay una cuenta atrás… ¡Joder, me temo lo peor! ¿Acabará nuestro mundo? Todos introducen en su boca un alimento circular pequeño, llenan sus mofletes, van a estallar de un momento a otro. Algunos tosen. Sigue ese retroceso: 2, 1,…
¡Falsa alarma! La tierra sigue intacta. Ahora se han vuelto más chiflados, todos se abrazan y hacen un tipo de danza a base de saltitos. Definitivamente, esto no es normal.
Esperad, vuelven, sí, son extraterrestres. Hay un resplandor y luces que emanan del cielo. Un sonido, ¡Boom! ¡Boom! Esto es un auténtico apocalipsis.


Día 3 de enero

Hoy por fin me he atrevido a salir a la calle. Aún están aquí, lo percibo. Sin embargo, parece que están, relativamente, más calmados. El mensaje ha cambiado, aunque recitan otro bastante similar al anterior. Lo escucho en todas partes, incluso en la televisión. Voy a apagarla. Creo que intentan contactar también conmigo a través de familiares, amigos y compañías telefónicas. He quitado la batería del móvil. Espero evitar mi localización. Necesito dormir. Tengo que estar preparado por si repiten el ataque.

Día 5 de enero

Creo que están aparcando sus naves, toda la gente se aparta para verlos pasar. Los seres les lanzan unos pequeños objetos. Desde aquí apenas tengo visibilidad. Todos gritan, los veneran. Veo gente con paraguas. Deben de ser una especie de antenas parabólicas que les ayudan a contactar con ellos. Es terrorífico. Además, he visto a un ratón gigante y pequeños seres montados en sus aparatos.

Día 6 de enero

Hay un silencio extraño. Creo que se han llevado a los adultos; solo han dejado a los niños. O tal vez, estos últimos, son los elegidos.

Día 7 de enero

No he tenido más remedio que salir de mi guarida. Ha dejado de sonar esa musiquilla contagiosa. Todos han vuelto a tener la cara de estirados de siempre. Ya no hay luces ni atavíos extraños. He golpeado a un tipo y me ha dedicado un mensaje habitual: "¡Ten cuidado, capullo!". Aparte de ese tropiezo, nadie se ha percatado de mi existencia. Creo que ya estoy a salvo. El mundo vuelve a ser la mierda de siempre. Por fin puedo estar tranquilo y volver a mi inmunda rutina. Feliz realidad.


Nota: El día 22 de diciembre se celebra en España un sorteo de lotería muy famoso, con premios superiores a los habituales. El 31 de diciembre, justo con las campanadas que anuncian la medianoche, se comen 12 uvas; tradición popular que trae suerte durante el resto del año -o eso dicen-. El día 5 de enero hay unas cabalgatas con un desfile de personajes infantiles acompañando a Los Reyes Magos. Esa noche los niños deben acostarse temprano porque les espera los regalos de los Reyes al despertar.  =)

martes, 8 de diciembre de 2015

El mutante



Nuevamente se enfrentaban cara a cara Badman y Superwoman.


Cuando ella conoció a Goodman, era un tipo normal. En ocasiones, transitaba la delgada línea entre el bien y el mal. Aquellas sustancias que ingería le hacían mutar a un estado de enajenación, transformándole en una persona malvada. Superwoman, usando sus dotes de persuasión, siempre le marcaba el camino correcto. Juntos tenían una misión. No obstante, ahora ella había perdido todo su influjo sobre él; nada podía frenar a este individuo tan despiadado. Bajo la nueva identidad de Badman, este optó por un cambio de bando.

Después de quince años luchando inseparables contra los adversarios que se interpusiesen en su camino, aquel personaje decidió unirse, definitivamente, al lado oscuro. Sin elección por parte de ella, se convertirían en rivales hasta que la muerte los separase.


—No te saldrás con la tuya dijo él con espontánea naturalidad.

Nunca he querido que fuésemos enemigos. Pero no puedo soportar todo el daño que nos estás causando. Y pensar que una vez fuimos aliados…

Querías que fuese invisible, ¿verdad? Quizá pronto dejes de verme.

¿Me estás amenazando? —replicó Superwoman—. Puedo leer tu mente, estás planeando algo terrible, lo sé. Esta vez no me dejaré atrapar en tu telaraña. No tardarán en llegar los refuerzos. ¡Ya te he desenmascarado!

Alguien como yo no tiene miedo. Recuerda que conozco tu debilidad —advirtió Badman con tono amenazante.

Aléjate, no tienes ningún poder sobre mí. ¡Ya no! Tú no eres invencible. No dejaré que los destruyas a ellos también.

¿Acaso te consideras una heroína? Haz lo que quieras con esos pequeños monstruos. No me interesan. En cambio, tú…

¿Por qué dibujas esa sonrisa macabra? ¿Qué escondes tras tu espalda? —preguntó Superwoman mientras observaba atenta los movimientos de Badman—. ¡¡Suelta ese martillo, por favor!!

¡Arderás en el infierno, querida! —exclamó el hombre mientras alzaba su maza en el aire.

....

Una multitud de sirenas anunciaban la llegada de unos auténticos superhéroes. Estos lucharían por salvar la vida de aquella Superwoman y atraparían, de una vez por todas, a ese terrible villano que tenía por marido. 


Aportado para el Concurso de Villanos Extraordinarios de El Círculo de Escritores.

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