Me gusta

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Piedra, papel y tijera


Hay relaciones que se asemejan a este juego. Se inicia probablemente sin pensar en las consecuencias, de manera infantil, creyendo que nadie puede ser herido y que siempre habrá un vencedor, y seguramente sea uno mismo. A fin de cuentas, es un pasatiempo que aportará sensaciones distintas (placer, autoestima, juventud, aventura, adrenalina…) y que podrá abandonarse cuando ya no resulte divertido o haya concluido el propósito del mismo. Pero es más complejo que todo eso, aquí participan personajes de carne y hueso.
Este sería el esquema usando un cliché. Evidentemente, los elementos pueden ser intercambiables y variables en género y ¿número?:
Piedra (hombre): Más rudo, tiene la fuerza. Cree que puede controlar la coyuntura en todo momento.
Papel (mujer): Es el más frágil de todos. Quizá ni lo imagine, o puede que se sienta con tan poco peso para tomar decisiones que es incapaz de actuar de manera racional.
Tijera (amante): Maneja la situación y puede cortarla cuando quiera (o eso piensa)

En mi opinión, el papel es la elección más débil (tal vez, por ese motivo, casi nunca lo he escogido cuando escondía mi mano tras mi espalda) Aunque, claro, puede envolver a la piedra en un momento dado y, con ello, dejarlo desahuciado en las distintas acepciones que incluye el término. Sí bien, la pérdida de la confianza puede hacerlo pedazos.
¿Y qué me decís de la tijera? Es cierto que puede ser herida por la piedra; de hecho, apostaría que en la mayor parte de los casos así es. Pero de un tijeretazo puede destruir al papel o convertirlo en un papiro desgastado.
Si hablamos de la piedra, entramos en juicios morales. Probablemente, en un primer momento, golpea a su paso y es lo suficientemente dura para aguantar los contratiempos. Pero deberá asumir posteriormente las consecuencias de sus actos.
En definitiva, a pesar de que cada uno puede lastimar a otro componente del trío, todos, de una manera u otra, acaban perjudicados. Con suerte, y en muy pocas ocasiones, pueden terminar empatados.
Antes de comenzar una partida de un juego que puede hacernos daño, deberíamos pensar en los posibles resultados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por regalarme un poquito de tu tiempo.

Small Pencil